Gruñon a más

Siempre he sido un gruñón, creo que lo heredé de mi viejo.

De mi vieja me gustaba pensar que había heredado su ánimo y ganas de mejorar pero últimamente empiezo a dudar que eso exista en mí, al menos ahora.

Es cierto que antes hacía las cosas con cierta alegría, pero de un tiempo a esta parte a todo le pongo pegas y todo lo hago arrastrando los pies.

Lo peor es que no disfruto con ello.

Si al menos me produjera placer tendría una excusa pero no es así, no me siento más feliz con ello.

Y me preocupa porque si de algo he querido huir siempre ha sido de parecerme a mi viejo, una persona llena de complejos y negativa, que lo único que quería era estar sólo en el monte con sus ovejas a las que echaba más de menos que a nosotros


Puedes seguirme en @jorge@social.jagedn.dev si usas el Fediverso o en el RSS

Texto generado por un humano sin intervención de AI ... salvo que se diga lo contrario